Cada proyecto comienza entendiendo cómo se vive el espacio y que necesita transformarse.

A partir de ahí, la propuesta define una forma de habitar: cómo entra la luz, cómo se recorren los espacios y qué relación tienen con el exterior.

El diseño se desarrolla junto con la visualización, para poder entenderlo, ajustarlo y tomar decisiones antes de construir.

El objetivo es que el proyecto esté claro antes de empezar la obra.

Proyecto de vivienda.

Casas pensadas desde cero a partir de la forma de habitar, la orientación y la relación con el entorno.

Refacciones y ampliaciones.

Intervenciones que reorganizan lo existente para mejorar su uso, su claridad espacial y su forma de vivirse.

Diseño interior / exterior.

Espacios, materialidad y mobiliario definidos como parte de una misma idea.